Diputadas y diputados, pueblo de Querétaro:
Me presento ante esta soberanía con dignidad y con la frente en alto.
Muy poco hay que argumentar en términos jurídicos, mi conducta ha estado siempre dentro de la norma, por ello tengo la certeza absoluta de que no se me juzga por violar la ley… se me juzga por mi manera de pensar, de actuar, y por haber decidido no quedarme callada.
No se me cuestiona por haber hecho mal mi trabajo.
Se me señala por haber hecho lo correcto.
Por haber cumplido con mi responsabilidad.
Por haber exhibido lo que durante años se quiso mantener oculto.
Lo que ocurrió en la Comisión de Vigilancia no es un hecho menor.
Después de más de diez años, esta comisión determinó que la forma en la que se gastan los impuestos de los queretanos no fue revisada correctamente.
Y no lo hicimos por capricho.
Lo hicimos porque las auditorías están mal hechas, incompletas, selectivas… y sí, también politizadas.
Se revisaron 52 entes públicos:
Y el resultado fue claro: no hay condiciones para decirle a la gente que el dinero público fue revisado correctamente.
Y eso… es lo que hoy incomoda.
Porque cuando se toca el fondo y se exhibe lo que durante años se quiso ocultar, el poder reacciona y salen a flote los intereses.
Desde antes de esta sesión se advirtió:
habría presiones, habría amenazas, habría intentos de desacreditar, de desinformar.
Y aquí están.
Ahora resulta que el problema no son las irregularidades… el problema soy yo.
Hoy quieren cambiar la discusión.
Quieren hablar de excusas, de procedimientos, de tiempos…
pero no quieren hablar de lo esencial:
¡!!!cómo se ha manejado el recurso público de las y los queretanos.!!!
Quieren silenciar.
Quieren intimidar.
Quieren castigar a quien se atrevió a romper la inercia.
Tengo la certeza de que esto no es un asunto legal, es un asunto político.
Todo acto autoritario suele encubrirse con un discurso de aparente respeto a la legalidad.
Pero la realidad es otra: están utilizando las instituciones no para impartir justicia, sino para proteger intereses.
Y ahora resulta que en un estado donde por años no se cuestionó nada…
a mí me quieren juzgar, me quieren sancionar, me quieren despojar del cargo que legítimamente me fue otorgado por la ciudadanía.
No por haber hecho daño, sino por haber dicho la verdad; porque en realidad lo que quieren es quitarle a la gente el derecho de saber.
Se equivocan.
Porque esto no se trata de mí.
Se trata de un sistema que durante años funcionó sin rendir cuentas, de decisiones tomadas a conveniencia, de auditorías hechas a medias y a su medida.
Y hoy que eso se exhibe… buscan silenciarlo.
Me están cobrando ser oposición.
Me están cobrando haber señalado.
Me están cobrando haber destapado lo que muchos sabían y nadie se atrevía a decir.
Y lo más grave: me quieren quitar la voz, quitarle voz a la gente.
Pero no hay mal que por bien no venga.
Hacía falta que esto saliera a la luz.
Hacía falta conocer a fondo a quienes durante años hablaron de legalidad, de orden, de buenas prácticas… y hoy quedan exhibidos.
Hacía falta que se mostraran tal cual son:
intolerantes a la crítica, incómodos con la verdad, y dispuestos a usar el poder para callar a quienes desde la oposición denuncian.
Diputadas y diputados:
No soy ingenua.
Sé que muchos de ustedes ya recibieron instrucciones.
Sé que van a actuar por consigna.
Sé que intentarán cerrar este tema.
Pero no olviden algo:
Esto ya no es un asunto interno.
Esto ya es un asunto público.
Y podrán juzgarme aquí…
pero todavía falta algo más importante:
El juicio de la historia y el juicio del pueblo de Querétaro.
Porque esto apenas empieza. Hoy fue la cuenta pública 2024.
Pero atrás hay diez años.
Diez años que no han sido revisados a fondo.
Diez años que ahora necesariamente tendrán que salir a la luz.
No se equivoquen:
No me van a callar.
No me van a doblar.
Destitúyanme de la Comisión.
Hagan el Juicio Político.
Retírenme la Diputación
Y aun así, no voy a dejar de decirle a la gente lo que está pasando.
Porque cuando se lucha por la verdad, cuando se defiende el interés del pueblo y cuando se actúa con dignidad… no hay amenaza que alcance.
Y al final…
no será esta legislatura la que juzgue.
Será la historia.
Y será el pueblo de Querétaro.


